Platos, tambores y pedales, mejor dejarlos a su criterio, y las baquetas también salvo que sepas el modelo exacto: se eligen de oído y al tacto.
Las almohadillas de gel y la solapa de cuero sirven para apagar un tambor que resuena demasiado: las almohadillas, para pequeños retoques en cualquier parte; la solapa, para cambiar el sonido de la caja entre canción y canción.
Primero los tapones: una batería puede dañar el oído en minutos, y muchos bateristas que tocaron sin ellos viven hoy con un pitido en los oídos.
Las fundas y los cierres de platos son para quien saca su batería de casa. La banqueta le sirve a cualquiera: muchos tardan años en cambiar la de su primera batería.