Cañas, carretes y líneas, mejor dejarlos a su criterio: tienen que ir a juego entre sí y con el agua donde pesca. Todo lo que hay aquí va bien con lo que ya usa.
Los cortahilos y las pinzas para desanzuelar se pierden en el río, así que hasta quien ya tiene agradece un repuesto.
El gel y el polvo se usan juntos con las moscas secas, las que flotan: el gel, antes de lanzar; el polvo, para secar la mosca después de una captura.
Para quien monta sus propias moscas. El kit de herramientas le sirve a cualquiera; el torno, que sujeta el anzuelo mientras se trabaja, es el regalo grande, para quien todavía usa uno sencillo.